La consigna de “Ni un paso atrás” resonó fuertemente en la primera reunión de la CGT después de la victoria electoral de Javier Milei. Preocupados por los anuncios del presidente electo, como la paralización de la obra pública y la privatización de empresas públicas, una veintena de dirigentes sindicales expresaron su inquietud y lanzaron una advertencia contundente. Héctor Daer, cotitular cegetista, declaró al final del encuentro: “Si avanzan sobre los derechos sindicales, vamos a tomar medidas”.

A pesar de esta advertencia, la CGT decidió esperar a la asunción del nuevo gobierno para evaluar las medidas que se implementarán y evitar posibles impactos en el empleo y los salarios. Además, se acordó mantener la unidad de la central obrera y enfocarse en la negociación paritaria como un medio para salvaguardar el poder adquisitivo de los salarios en este nuevo escenario político.

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El sector sindical que representa a los trabajadores del Estado ya se encuentra en pie de guerra debido al fuerte ajuste fiscal proyectado y a la incertidumbre sobre el pago del medio aguinaldo. Además, la intención de Milei de privatizar empresas públicas como YPF, Aerolíneas Argentinas, Télam, la TV Pública y Radio Nacional generó preocupación y tensión en diversos sectores, como la construcción, donde ya se reportan los primeros despidos.

Héctor Daer, antes de la reunión, enfatizó que la CGT no aceptará la pérdida de derechos laborales y criticó las afirmaciones de Mauricio Macri, quien sugirió que Milei contará con un fuerte respaldo popular. Daer consideró las declaraciones de Macri como un intento de venganza y expresó que la sociedad no debería aceptar la propuesta de enfrentamientos violentos.