El ministro de Economía, Sergio Massa, resaltó este lunes que, si es elegido presidente de Argentina el próximo 19 de noviembre, pondrá “todo” de su parte para que el Papa Francisco visite Argentina en 2024, ya que desde el 2013 (cuando fue elegido el nuevo pontífice) no regresó.

El candidato a presidente Unión por la Patria hablo con la prensa el pasado lunes y aseguró que “no es un reclamo, sino un deseo” la visita a Argentina del pontífice. Es “el argentino más importante” de la historia.

“Voy a poner todo lo que esté a mi alcance para que el papa venga en 2024”, expresó Massa, quien pidió que Francisco pueda satisfacer al país después de “tanto agravio de estos meses de campaña”. Vale aclarar que, el referente opositor, Javier Milei, pidió romper relaciones diplomáticas con el Vaticano.

A raíz de los dichos del libertario, Massa dijo que los insultos del economista libertario o que alguno de los miembros de su partido pidiera romper relaciones con la Santa Sede “no es un agravio para la Iglesia católica, sino para los 45 millones de argentinos que sentimos que es el argentino más importante de la historia”.

En ese sentido, dijo que va a trabajar con “ahínco” para que en 2024 los argentinos puedan recibir a “ese hombre que nos permite abrir puertas a los argentinos en lugares insospechados” y para que “millones de argentinos que salgan a abrazarlo lo desagravien de tanto agravio de estos meses de campaña”.

Dichos de La Libertad Avanza

El pasado 18 de octubre, el economista Alberto Benegas Lynch afirmó durante el acto de cierre de campaña de Milei que Argentina debería romper relaciones diplomáticas con el Vaticano.

“Por consideración y respeto a mi religión católica creo que habría que imitar lo que hizo el presidente (Julio Argentino) Roca (1880-1886 y 1898-1904) y suspender las relaciones diplomáticas con el Vaticano mientras allí prime el espíritu totalitario”, dijo uno de los ideólogos del candidato libertario.

Por otro lado, la economista Diana Mondino, que coordina la política exterior de Milei, y la candidata a vicepresidenta libertaria, Victoria Villarruel, rápidamente saltaron a desmentir esa postura como propia de la formación.